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Un proyecto de inserción apuesta por el consumo ecológico



Martes 13 de abril de 2010.
 

“Mucha suerte y sobre todo, mucho amor”. Con estas palabras, se despide de los consumidores que se acercan a la huerta para recoger su cesta de frutas y verduras ecológicas, uno de los trabajadores de Milhistorias, una empresa de inserción promovida por la Fundación RAIS. Zanahorias, lechugas, manzanas, kiwis, acelgas, coliflor, cebollas, patatas, plátanos, puerros, mandarinas y naranjas componen el canasto de esta semana, cuyo valor oscila entre los 15 y 25 euros, dependiendo el peso elegido.

“Milhistorias mezcla dos aspectos sociales importantes: la exclusión social y el consumo ecológico, por lo que cuenta con gran apoyo y cada día son más las personas que hacen posible que el proyecto continúe existiendo. Muchos se acercan con una conciencia clara del valor de los productos ecológicos y descubren además el valor añadido de su proyecto social. ¿Qué mejor manera de cuidar la salud de los tuyos a través del consumo ecológico y a la vez, colaborar con un proyecto de inserción socio laboral?”, se pregunta el director de Economía Social de Fundación RAIS y responsable del proyecto Milhistorias, Alfonso Quecuty.

De esta forma, la entidad proporciona a sus trabajadores un entrenamiento en sus puestos de trabajo y los acompaña para el desarrollo de competencias, la formación y la adquisición de habilidades necesarias para su posterior incorporación al mercado laboral ordinario.

En la actualidad, la empresa ofrece su servicio a 1.800 consumidores que recogen semanalmente su cesta de verduras y frutas ecológicas certificadas en distintos puntos de venta, ubicados en la comunidad de Madrid. La iniciativa cuenta con un equipo de 8 trabajadores entre los que se encuentran personas contratadas que, tras un proceso de integración socio laboral, han logrado superar una situación de exclusión social.

“En su origen fue un proyecto de activación social que, debido a un contexto favorable que propició determinadas inversiones, se fue orientando hacia el empleo y ganando más autonomía hasta configurarse como empresa de inserción social. En este proceso de transformación era muy visible el efecto terapéutico que el contacto con la naturaleza tenía en las personas y se decidió apostar por la creación de una empresa que distribuyese productos ecológicos, algo que se hizo realidad en 2006 con la puesta en marcha de Milhistorias S.L. en Brunete, Madrid”, explica Quecuty a Noticias Positivas.

En ese sentido, la entidad trabaja en la puesta en marcha de un plan de marketing estratégico para impulsar, entre otras cuestiones, la presencia de Milhistorias en diferentes ferias y mercados de productos ecológicos.

Según ha comentado el director del proyecto, se están llevando a cabo acciones de voluntariado corporativo que tienen como finalidad el acercamiento de las empresas al consumo ecológico y a un mejor conocimiento de los diferentes factores que pueden provocar que una persona acabe sufriendo una situación de quedar sin hogar.

“Quienes se acercan a nuestra entidad han conocido o comienzan a conocer las difíciles situaciones a las que se enfrentan las personas sin hogar y quieren participar en la solución a esta problemática. Son personas a las que les indigna la injusticia social que sufren las personas sin hogar y que quieren hacer todo lo que esté en su mano para colaborar en la erradicación del problema”, sostiene.

La Fundación Red de Apoyo a la Integración Sociolaboral (RAIS), gestora del proyecto, es una entidad sin ánimo de lucro cuya principal finalidad es luchar de forma permanente y creativa contra la exclusión social.