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AMEI alerta de que las Empresas de Inserción Sociolaboral no pueden nacer ni subsistir sin el apoyo de la Comunidad de Madrid



Viernes 24 de septiembre de 2004.
 


- Un decreto de la CAM, publicado en marzo de 2003, reconocía la labor de estas empresas promovidas por entidades sociales sin ánimo de lucro.
- El reconocimiento no ha venido acompañado de partidas presupuestarias estables y las empresas no han recibido aún un sólo euro.

La realidad que viven en la actualidad las Empresas de Inserción madrileñas dista mucho del marco ideal que proponía el decreto 32/2003 de Marzo de 2003 promulgado por la Comunidad de Madrid y en el que se establecían las bases mínimas de reconocimiento, colaboración y apoyo con estas empresas.

A día de hoy, la ley regional, aún teniendo buenas intenciones, no ha sido acompañada de presupuesto, tras una convocatoria de subvenciones en junio de 2003, y las empresas subvencionadas no han recibido todavía ni un solo euro.

Las empresas de inserción, promovidas siempre por entidades sociales con experiencia y sin ánimo de lucro, proporcionan trabajo a personas con especial dificultad para incorporarse al mercado de trabajo, formándolas en hábitos laborales y desarrollando sus capacidades, para que en ese proceso a medio plazo, se integren en empresas ordinarias.

En marzo de 2003, el Gobierno de la Comunidad de Madrid, a través del Decreto 32/2003, reconoce el papel social de estas empresas, la colaboración entre las áreas de Empleo y Servicios Sociales, la creación de un Registro específico de estas empresas en el marco de la Consejería de Empleo y Mujer.

En dicho decreto, el Gobierno regional se compromete a desarrollar diversas medidas de apoyo y fomento a dichas empresas a través de subvenciones para la creación de empleo de inserción, la inversión en equipamientos, y para la contratación de personal técnico... todo ello tendente a que las empresas de inserción puedan disponer de unos recursos adecuados para lograr procesos de integración al mercado laboral ordinario de personas y colectivos que son rechazados por las empresas.

Desde AMEI queremos constatar la existencia de empresas de inserción que, al amparo de las posibles ayudas del 2003, están en situación delicada. Se comprometieron con personas trabajadoras con contratos de inserción.

AMEI entiende que las empresas de inserción son una alternativa de empleo protegido que fomentan la integración social y laboral de las personas en riesgo o situación de exclusión social. Y que, por las especiales características de los colectivos con las que trabajan, necesitan de ayuda y apoyo de la administración.

La situación real es que el Decreto regional, aun teniendo buenas intenciones, no ha ido acompañado de presupuesto, tras una primera convocatoria de subvenciones publicada en junio de 2003. Al día de hoy las empresas de inserción subvencionadas no han recibido todavía el importe de dicha subvención.

Unida a esta situación está el incumplimiento de la Consejería de Empleo y Mujer, que no ha publicado para este año ninguna de las medidas de apoyo vía subvención a las empresas de inserción que contempla el Decreto 32/2003.

En las conversaciones mantenidas por AMEI con el Director General de Trabajo, D. Javier Vallejo, éste se comprometió a estudiar las propuestas de ayudas presentadas por AMEI e informarnos en mayo de las órdenes de ayuda que dicha Consejería pensaba aprobar para el año 2004. Hasta el momento, nada de esto se ha cumplido. Por consiguiente, alertamos de que en Madrid, el reconocimiento a la labor de estas entidades y empresas, el apoyo a estos colectivos, y a la generación de procesos de inserción sociolaboral a través de la economía social y empleo, está en entredicho.

Madrid debe implementar medidas de forma estable, tal como otras comunidades autónomas han hecho, y estar en la vanguardia en la inserción sociolaboral de las personas con especiales dificultades de acceso al mercado laboral.